Los casos de alopecia areata de aparición rápida y extensa siempre son muy llamativos.

En este caso, Jorge, cada vez que venía a consulta llevaba el gorro de la sudadera puesto porque no quería que nadie lo viera sin pelo. En plena adolescencia, verse sin pelo, con una evolución rápida, generó mucha preocupación al paciente y la familia.

Afortunadamente ha respondido de manera muy favorable a los tratamientos y ahora cuando viene a consulta ya no necesita llevar gorro.

En este momento Jorge ha recuperado todo el pelo, y con ello su autoestima y seguridad en sí mismo.