En los últimos años, los productos “naturales” para el cuidado de la piel se han convertido en una tendencia imparable. Aceites esenciales, mascarillas caseras, frutas, hierbas y todo tipo de remedios circulan por redes sociales prometiendo resultados milagrosos.
Pero, ¿es cierto que lo natural siempre es más seguro y mejor para tu piel? Como dermatóloga, te digo con toda claridad: NO.
La realidad es que lo natural no siempre es sinónimo de seguro, y algunos de estos remedios pueden ser incluso dañinos. Vamos a descubrir por qué:
- Mitos comunes de lo “natural” en la piel.
- Limón para aclarar manchas. El típico consejo viral: “ponte limón en la cara y te aclarará la piel”. ERROR. El limón en contacto con el sol puede producir fitofotodermatitis, es decir, quemaduras químicas que dejan manchas oscuras y persistentes.
- Ajo o cebolla para curar granos y eliminar verrugas. Otro mito muy extendido es aplicar ajo o cebolla directamente sobre los granos o las verrugas. El problema es que contienen compuestos irritantes que pueden causar dermatitis de contacto.
- Aceite de coco con bicarbonato como exfoliante. Una de las “recetas” más compartidas en redes. El aceite de coco no hidrata en profundidad, solo deja una capa grasa que puede producir lesiones acneiformes.El bicarbonato altera el pH natural de la piel, favoreciendo, irritación y eccemas.
- Lo que dice la ciencia.
Un estudio publicado en JAMA Dermatology (Young et al., 2022) analizó 1 651 productos de cuidado de la piel “naturales” vendidos en grandes cadenas.
Los resultados fueron claros:- 94 % contenían al menos un alérgeno de contacto.
- En promedio, cada producto incluía 4,5 alérgenos distintos.
- Se detectaron 73 alérgenos diferentes, muchos de ellos aceites esenciales y extractos botánicos.
CONCLUSIÓN.
Lo natural no significa libre de riesgo, ni mucho menos hipoalergénico.
Referencia:
Young, P. A., Gui, H., & Bae, G. H. (2022). Prevalence of contact allergens in natural skin care products from US commercial retailers. JAMA Dermatology, 158(11), 1323–1325. https://doi.org/10.1001/jamadermatol.2022.3180
Además, otro estudio en el British Journal of Dermatology (2020) encontró un aumento del 68 % en alergias al propóleo, un ingrediente natural usado en cremas y bálsamos.
Más evidencia de que lo natural también puede sensibilizar y provocar alergias.
Entonces, ¿qué es lo mejor para tu piel?
- Los productos dermatológicos testados científicamente.
- Fórmulas desarrolladas con estudios de eficacia y seguridad.
- Tratamientos personalizados según tu tipo de piel y tus necesidades.
La cocina es maravillosa para preparar platos, pero no para improvisar tratamientos dermatológicos.
CONCLUSIÓN.
La próxima vez que escuches un remedio casero “natural” para la piel, recuerda:
- Natural ≠ Seguro.
- Lo que funciona en la ciencia de la piel está respaldado por evidencia, no por mitos virales.
- Tu piel merece el mejor cuidado: ciencia + dermatología.
